ORACIONES DIARIAS
LA SEÑAL DE LA CRUZ Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén ...Volver al Principio
ACTO DE CONTRICCIÓN O Dios mío, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; que por mis pecados he merecido las penas eternas del infierno. Sobretodo, porque Os he ofendido, Dios mío, que Sois sumamente bueno y merecéis todo mi amor. Firmemente propongo con la ayuda de Vuestra gracia, confesar mis pecados, hacer penitencia, evitar la próxima ocasión del pecado y enmendar mi vida. Amén. ...Volver al Principio
ACTO PENITENCIAL Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mi ante Dios, nuestro Señor. Amén ...Volver al Principio
ÁNGEL DE LA GUARDA Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día; hasta que descanse en los brazos de Jesús, José y María. ...Volver al Principio
CREDO DE LOS APÓSTOLES Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgara los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén. ...Volver al Principio
Credo de Nicea-Constantinopla Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilatos; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a, vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo-en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén. ...Volver al Principio
GLORIA Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso Señor, Hijo único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén. ...Volver al Principio
MAGNIFICAT Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí. Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón. Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos. Auxilia a Israel su siervo, acordándose de su santa alianza según lo había prometido a nuestros padres en favor de Abrahán y su descendencia por siempre. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. ...Volver al Principio
IRRADIAR A CRISTO ¡Oh, Jesús! Ayúdame a esparcir tu fragancia donde quiera que vaya. Inunda mi alma de tu espíritu y vida. Penétrame y aduéñate tan por completo de mí, que toda mi vida sea una irradiación de la tuya. Ilumina por mi medio y de tal manera toma posesión de mí, que cada alma con la que yo entre en contacto pueda sentir tu presencia en mi alma.
Que al verme no me vea a mí, sino a Ti en mí. Permanece en mí. Así resplandeceré con tu mismo resplandor, y que mi resplandor sirva de luz para los demás. Mi luz toda de Ti vendrá, Jesús; ni el más leve rayo será mío. Serás Tú el que iluminarás a otros por mi medio.
Sugiéreme la alabanza que más te agrada, iluminando a otros a mi alrededor. Que no te pregone con palabras sino con mi ejemplo, con el influjo de lo que yo lleve a cabo, con el destello visible del amor que mi corazón saca de Ti. Amén Cardenal Newman
ORACIÓN DE LA MAÑANA Señor, en el silencio de este día que nace, vengo a pedirte paz, sabiduría y fuerza. Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor. Ser paciente, comprensivo, humilde, suave y bueno. Ver a tus hijos detrás de las apariencias, como los ves tu mismo, para así poder apreciar la bondad de cada uno. Cierra mis oídos a toda murmuración. Guarda mi lengua de toda maledicencia. Que sólo los pensamientos que bendigan permanezcan en mi. Quiero ser tan bienintencionado y bueno que todos lo que se acerquen a mi sientan tu presencia. Revísteme de tu bondad señor y haz que en este día yo te refleje. Amén
ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS ¡Señor, haz de mi un instrumento de Tu PAZ. Que donde haya odio yo ponga AMOR. Donde haya ofensa, yo ponga PERDÓN. Donde haya duda, yo ponga FE.
Donde haya error, yo ponga TU VERDAD. Donde haya tinieblas, yo ponga TU LUZ. Donde haya discordia, yo ponga UNIDAD.
Donde haya desesperanza, yo ponga ESPERANZA. Donde haya tristeza, ponga yo ALEGRÍA.
Concédeme Señor la gracia de no buscar ser amado, como amar. Ser comprendido como comprender. Ser consolado como consolar, porque dando es como somos perdonados y muriendo en TI es como nacemos a la VIDA ETERNA. ...Volver al Principio
ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA SANTA MISA- Alma de Cristo - Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. ¡Oh buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame y mándame ir a ti. Para que con tus santos te alabe. Por los siglos de los siglos. Amén.
PADRE NUESTRO Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; No nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. ...Volver al Principio
ORACIÓN AL FALLECIMIENTO DE UN SER QUERIDO ¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas.
Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la perdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. ¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! ¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma! ¡Míralas, oh dulce, oh piadosísimo Jesús! y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño, y ahora lloramos la ausencia momentánea del ser querido, nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo, para vivir eternamente unidos en tu Corazón. Amén. ...Volver al Principio
ORACIÓN POR NUESTROS SERES QUERIDOS Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor. Amén. Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén. ORACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO
JESÚS TE ALABAMOS Y BENDECIMOS. HUMILDEMENTE RECIBIMOS TU SANTA PRESENCIA EN MEDIO DE NOSOTROS. SABEMOS QUE ESTAS AQUÍ.
Señor Jesús, en tu nombre y con el Poder de tu Sangre Preciosa sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares y lugares de Trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar a cada una de ellos), las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de Su Sangre alrededor de toda nuestra familia. Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar. (nombrar a cada una de ellas)
Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra Patria a fin de que Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella
Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por Tu Vida, ya que gracias a Ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo. Amén.
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ORACIONES MARIANAS
Ángelus D- El Ángel del Señor anunció a María. T- Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Ave María D- He aquí la esclava del Señor. T- Hágase en mí según tu palabra. Ave María D- Y el Verbo se hizo carne T- Y habitó entre nosotros. Ave María D- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios T- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Se rezan tres Glorias D- Oremos. Derrama Señor tu gracia sobre nuestros corazones y concede a quienes hemos conocido por el anuncio del Ángel la Encarnación de tu Hijo, que por su Pasión y su Cruz alcancemos la gloria de la Resurrección. Por el Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina, en unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. T- Amén. ...Volver al Principio
Ave María Dios te salve María, llena eres de gracia El Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, Amén
Bendita Sea Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza a Ti celestial princesa Virgen Sagrada Maria yo te ofrezco en este día alma vida y corazón. Mírame con compasión no me dejes Madre mía morir sin tu Bendición
Consagración a María ¡Oh, Señora mía! ¡Oh, Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén. ...Volver al Principio
Letanías
Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, óyenos. Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.
Dios, Padre Celestial. Ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del Mundo. Ten piedad de nosotros. Dios Espíritu Santo. Ten piedad de nosotros. Trinidad Santísima, un sólo Dios. Ten piedad de nosotros.
Santa María. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Ruega por nosotros. Santa Virgen de las Vírgenes. Ruega por nosotros. Madre de Cristo. Ruega por nosotros. Madre de la Iglesia. Ruega por nosotros. Madre de la divina gracia. Ruega por nosotros. Madre purísima. Ruega por nosotros. Madre castísima. Ruega por nosotros. Madre intacta. Ruega por nosotros. Madre sin mancha. Ruega por nosotros. Madre inmaculada. Ruega por nosotros. Madre amable. Ruega por nosotros. Madre admirable. Ruega por nosotros. Madre del buen consejo. Ruega por nosotros. Madre del Creador. Ruega por nosotros. Madre del Salvador. Ruega por nosotros. Virgen prudentísima. Ruega por nosotros. Virgen venerable. Ruega por nosotros. Virgen laudable. Ruega por nosotros. Virgen poderosa. Ruega por nosotros. Virgen clemente. Ruega por nosotros. Virgen fiel. Ruega por nosotros. Espejo de justicia. Ruega por nosotros. Trono de sabiduría. Ruega por nosotros. Causa de nuestra alegría. Ruega por nosotros. Vaso espiritual. Ruega por nosotros. Vaso digno de honor. Ruega por nosotros. Vaso insigne de devoción. Ruega por nosotros. Rosa mística. Ruega por nosotros. Torre de David. Ruega por nosotros. Torre de marfil. Ruega por nosotros. Casa de oro. Ruega por nosotros. Arca del Testamento. Ruega por nosotros. Puerta del Cielo. Ruega por nosotros. Estrella del alba. Ruega por nosotros. Salud de los enfermos. Ruega por nosotros. Refugio de los pecadores. Ruega por nosotros. Consuelo de los Afligidos. Ruega por nosotros. Auxilio de los cristianos. Ruega por nosotros. Reina de los Ángeles. Ruega por nosotros. Reina de los Patriarcas. Ruega por nosotros. Reina de los Profetas. Ruega por nosotros. Reina de los Apóstoles. Ruega por nosotros. Reina de los Mártires. Ruega por nosotros. Reina de los Confesores. Ruega por nosotros. Reina de las Vírgenes. Ruega por nosotros. Reina de todos los Santos. Ruega por nosotros. Reina concebida sin pecado original. Ruega por nosotros. Reina a los cielos asunta. Ruega por nosotros. Reina del Santísimo Rosario. Ruega por nosotros. Reina de la paz. Ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Perdónanos, Señor Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Óyenos, Señor Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, Ten piedad de nosotros
Madre de bondad Toma mi mano cuando reces, será tu fortaleza. Mírame a los ojos cuando reces, seré tu guía. Reza con el corazón y derrocharás amor. Reza pensando en Mí y transmitirás sentimientos de paz y de alegría. Reza teniendo a otras personas en tu mente por la cual estás pidiendo algo especial y te concederé la gracia. Reza, hija Mía, que tus oraciones son peticiones que elevo al Señor. El siempre te está escuchando. Tu corazón es muy humilde y lo conmueve. Reza, hija Mía, que nosotros te protegeremos. Reza, que tu oración será tu tesoro y fortaleza. Reza, hija Mía, que estamos contigo y nunca nos separaremos, nunca te abandonaremos. Reza, estoy a tu lado. Madre de Bondad ...Volver al Principio
Oración de Confianza En tu poder y en tu bondad fundo mi vida. En ellos espero confiado como un niño, Madre Admirable, en ti y en tu hijo, en toda circunstancia Creo y confío ciegamente Amén
Regina Coeli V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya, R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya. V. Ha resucitado, según predijo; aleluya, R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya. V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya, R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.
Oración. Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el goce de la vida eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. ...Volver al Principio R. Amén.
Salve Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra: Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros santa Madre de Dios, Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén. Volver al Principio | | | |
NOVENA AL ESPÍRITU SANTO Primer día Espíritu Santo! ¡Señor de Luz! ¡Danos desde tu clara altura celestial tu puro radiante esplendor! El Espíritu Santo Sólo una cosa es importante: la salvación eterna. Por tanto, a sólo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Espíritu Santo es el Espíritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad e inflama el corazón con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvación debemos invocar al Divino Espíritu diariamente, porque "el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros" (Rom 8,26)
Oración Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad y llénanos con el Espíritu del Santo Temor. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Segundo día ¡Ven, Padre de los pobres. Ven, tesoros que sostienes. Ven, Luz de todo lo que vive! El don del Temor El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. "Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan." (Ecl 2,17)
Oración ¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Tercer día Tú, de todos los consoladores el mejor, visitando el corazón turbado, da la gracia de la placentera paz. El don de Piedad El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afección por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como aquellos que están envestidos con su autoridad, su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.
Oración Ven; Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro mío tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Cuarto día Tú, en la fatiga dulce alivio, refresco placentero en el calor, solaz en medio de la miseria. El don de Fortaleza Por el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final en el desempeño de una obligación. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energía que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas más arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulación de aún toda una vida. "El que persevere hasta el fin, ése se salvará"(Mt 24,13)
Oración Ven, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostiene mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Quinto día ¡Luz inmortal! ¡Divina Luz! ¡Visita estos corazones tuyos y llena nuestro más íntimo ser! El don del Conocimiento El don del Conocimiento permite al alma darle a las cosas creadas su verdadero valor en su relación con Dios. El conocimiento desenmascara la simulación de las creaturas, revela su vacuidad y hace notar sus verdaderos propósitos como instrumentos al servicio de Dios. Nos muestra el cuidado amoroso de Dios aún en la adversidad, y nos lleva a glorificarlo en cada circunstancia de la vida. Guiados por su luz damos prioridad a las cosas que deben tenerla y apreciamos la amistad de Dios por encima de todo. "El conocimiento es fuente de vida para aquel que lo posee" (Prov. 16,22)
Oración Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Sexto día Si tu apartas tu gracia, nada puro permanecerá en el hombre, todo lo que es bueno se volverá enfermo. El don del Entendimiento Entendimiento, como don del Santo Espíritu, nos ayuda a aferrar el significado de las verdades de nuestra santa religión. Por la fe las conocemos, pero por el entendimiento aprendemos a apreciarlas y a apetecerlas. Nos permite penetrar el profundo significado de las verdades reveladas y a través de ellas a avivar la novedad de la vida. Nuestra fe deja de ser estéril e inactiva e inspira un modo de vida que da elocuente testimonio de la fe que hay en nosotros. Comenzamos a "caminar dignos de Dios en todas las cosas complaciendo y aumentando en el conocimiento de Dios"
Oración Ven, Oh Espíritu de Entendimiento, e ilumina nuestras mentes, que podamos conocer y creer en todos los misterios de la salvación, y que por fin podamos merecer ver la eterna luz en la Luz, y en la luz de la gloria tener una clara visión de Ti y del Padre y del Hijo. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Séptimo día Sana nuestras heridas, renueva nuestra fuerza. En nuestra aridez derrama tu rocío. Lava las manchas de la culpa. El don de Consejo El don de Consejo dota al alma de prudencia sobrenatural, permitiéndole juzgar con prontitud y correctamente qué debe hacer, especialmente en circunstancias difíciles. El Consejo aplica los principios dados por el Conocimiento y el Entendimiento a los innumerables casos concretos que confrontamos en el curso de nuestras diarias obligaciones en tanto padres, educadores, servidores públicos y ciudadanos cristianos. El Consejo es sentido común sobrenatural, un tesoro invalorable en el tema de la salvación. "Y por encima de todo esto suplica al Altísimo, para que enderece tu camino en la verdad." (Ecl 37,15)
Oración Ven, Oh Espíritu de Consejo, ayúdame y guíame en todos mis caminos para que siempre haga tu Santa voluntad. Inclina mi corazón a aquello que es bueno, quítame de todo lo que es mal y dirígeme por el sendero recto de tus Mandamientos a la meta de la vida eterna que yo anhelo. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Octavo día Dobla la voluntad y el corazón obstinado, funde lo que está helado, calienta lo que está frío. Guía los pasos que se han desviado! El don de Sabiduría Abarcando a todos los otros dones, como la caridad abraza a todas las otras virtudes, la Sabiduría es el más perfecto de los dones. De la Sabiduría está escrito: "todo lo bueno vino a mí con Ella, y riquezas innumerables me llegaron a través de sus manos". Es el don de la Sabiduría que fortalece nuestra fe, fortifica la esperanza, perfecciona la caridad y promueve la práctica de la virtud en el más alto grado. La Sabiduría ilumina la mente para discernir y apreciar las cosas de Dios, ante las cuales los gozos de la tierra pierden su sabor, mientras la Cruz de Cristo produce una divina dulzura, de acuerdo a las palabras del Salvador: "Toma tu cruz y sígueme, porque mi yugo es dulce y mi carga ligera".
Oración Ven, Oh Espíritu de Sabiduría y revela a mi alma los misterios de las cosas celestiales, su enorme grandeza, poder y belleza. Enséñame a amarlas sobre todo y por encima de todos los gozos pasajeros y las satisfacciones de la tierra. Ayúdame a conseguirlas y a poseerlas para siempre. Amén. (Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones)
Noveno día Tú, en aquellos que siempre más te confiesan y te adoran, en tus siete dones, desciende. Dales alivio en la muerte. Dales vida Contigo en las alturas. Dale los gozos que no tienen fin. Amén.
Los frutos del Espíritu Santo Los dones del Espíritu Santo perfeccionan las virtudes sobrenaturales al permitirnos practicarlas con mayor docilidad a la divina inspiración. A medida que crecemos en el conocimiento y en el amor de Dios, bajo la dirección del Santo Espíritu, nuestro servicio se torna más sincero y generoso y la práctica de las virtudes más perfecta. Tales actos de virtudes dejan el corazón lleno de alegría y consolación y son conocidos como frutos del Espíritu Santo. Estos frutos, a su vez, hacen la práctica de las virtudes más activa y se vuelven un poderoso incentivo para aún mayores esfuerzos en el servicio de Dios.
Oración Ven, Oh Divino Espíritu, llena mi corazón con tus frutos celestiales, tu caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Que nunca esté yo cansado en el servicio de Dios sino que –por continua fiel sumisión a tu inspiración- merezca estar eternamente unido Contigo, en el amor del Padre y del Hijo. Amén.
(Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria 7 veces. Acto de Consagración y Oración por los siete dones) ...Volver al Principio
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